Inteligencia Emocional

Si no disponemos de una clara percepción de nosotros mismos seremos incapaces de entender y sobre todo poseer una inteligencia no racional.

La sociedad actual, en ocasiones no nos permite centrarnos en lo que somos sino en lo que hacemos, en lo que experimentamos, dejando a parte que es lo que realmente deseamos, hacia donde queremos dirigirnos y cual es nuestra motivación intrínseca en nuestra carrera vital y como no, profesional. Si valoramos al ser humano y amamos lo que significa ser persona, entonces empezaremos a adentrarnos en el “talento emocional”.

Para ello es necesario hacer un esfuerzo y, a base de plantear preguntas y respuestas propias, tratar de encontrar nuestra esencia, nuestro principio más básico. Tras un breve ejercicio de introspección, comenzaremos a ver con mayor claridad la misión y fin último de un óptimo concepto de cada uno.

inteligencia-emocionalLas organizaciones nacen, se reproducen y algunas mueren o se mantienen gracias a las personas, ya que interactuamos entre nosotros y nos encontramos con situaciones y contextos de carácter no racional, por esto la importancia de conocernos. ¿Cómo reaccionar ante un compañero de trabajo que no se ha despertado en su mejor día y llega a la oficina con mueca seria y muy pocas ganas de relacionarse e incluso de trabajar?.

Primero: valorar y analizar el momento; segundo paso: indagar en nosotros mismos y tratar de hallar una situación similar o semejante que nos haya ocurrido… ¿Qué nos hubiese gustado en aquel momento? ¿Deseé que mi compañero me hablara? ¿Quise quedarme en segundo plano para aprovechar el tiempo y tratar de controlar mis emociones de ira, rabia, miedo o simplemente apatía?. Este ejemplo ejercitaría la empatia y el situarse en el lugar de los demás ante circunstancias diferentes o adversas. Pese a ello, siempre debemos recordar que “cada ser es único y distinto y puede que lo que para nosotros resultaría de gran ayuda es poco apropiado para algún compañero”.

Nos será de utilidad en estos casos CONOCER A LA PERSONA con la que desarrollamos nuestra trayectoria profesional. Para conocer a una persona no es necesario tener una amistad profunda y verdadera, únicamente observando, invirtiendo tiempo, logrando conversar y compartir momentos puede resultar suficiente para facilitar y en definitiva superar, mejorar y fomentar el valor añadido a un trabajo bien hecho.

Otro componente de la inteligencia emocional es la AUTOMOTIVACIÓN, elemento clave para conseguir ser un “listo actitudinal”. El modo más sencillo y rápido para motivarnos sería plantearnos metas a corto plazo, siendo en principio fáciles de alcanzar y gradualmente incrementar su dificultad.

Sirviendo de ejemplo las fechas en las que nos encontramos, vuelta de vacaciones, percibimos como para muchos es el retorno con fuerza al trabajo, mientras que para otros se trata de la cuesta arriba del nuevo ejercicio anual que nos espera. ¿Qué objetivos podríamos valorar?¿cuáles son los premios o pequeños regalos profesionales que nos apoyarían en el periodo postvacacional?.

Un buen método sería planificar un día de trabajo dividiendo nuestro tiempo en cada una de las funciones y acciones que desempeñamos, de este modo apreciaremos como se van consiguiendo las propuestas planteadas y se reconoce nuestro empeño.

Finalmente el AUTOCONTROL respecto a nuestras emociones es uno de los elementos imprescindibles para permitir un buen clima laboral, no es fácil disimular o aprender a suavizar un estado de ánimo o una sensación incómoda. La manera idónea sería entender que nos ocurre y el porqué. Pero si no conseguimos encontrar la razón al menos tenemos que saber que si estamos irritados bien sea por un aspecto personal o profesional, el resto de miembros de nuestro equipo de trabajo se van a ver afectados. Perjudicaremos a la evolución normal de nuestra ocupación y en definitiva ello actuará como boomerang sobre nosotros mismos. Igual que cuando empieza un año nuevo, tras la última noche de diciembre nos planteamos apuntarnos al gimnasio, dejar de fumar y ser mejores personas, aprovechemos la entrada de este nuevo ejercicio profesional que ha comenzado ya.

Utilicemos y entrenemos nuestra capacidad emocional en desarrollo a nuestra carrera profesional y durante nuestra vida laboral.

La estrategia podría ser no olvidar nuestras propuestas durante el año y no proponer mejoras simplemente porque estemos sensibilizados tras la vuelta de las anheladas vacaciones, sino porque realmente deseemos conocer y poner en práctica los beneficios de la inteligencia emocional.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s