El juego es importante para la salud

Los juegos ayudan a los niños a comprender cómo funcionan las cosas y les enseña desde la coordinación motriz hasta las matemáticas, palabras y habilidades sociales como la convivencia y la empatía. No importa la edad, jugar en la niñez o adolescencia es igual de importante para la salud, pues mejora las habilidades motoras.

El juego es considerado un derecho de la niñez y también una oportunidad para crecer y desarrollarse. A través de él, el niño manifiesta su personalidad, desarrolla su lenguaje y sus habilidades motoras, comprende la realidad que lo rodea y se va apropiando de ella. Muchos padres saturan a sus hijos con diversas actividades educativas desde una edad cada vez más temprana, dejando de lado uno de los factores más importantes para el desarrollo humano: el juego. Diversos estudios señalan que jugar incide en el desarrollo integral ya que mejora las habilidades cognitivas, creativas y socio-afectivas, particularmente en los jóvenes.

Según el sitio web Parenting.com, un ambiente rico en juegos es básico para el desarrollo del bebé y le enseña habilidades que usará a lo largo de su vida. De acuerdo con la información publicada, los juegos están inexorablemente ligados al aprendizaje, a la socialización, el desarrollo e incluso al intelecto. Jugar es el trabajo de los niños y requiere mucho más esfuerzo del que aparenta: al jugar se requiere un gran autocontrol y seguir reglas sociales del todo desconocidas para un menor.

Importante es destacar que el juego no solo ayuda al desarrollo físico de los infantes y a controlar sus impulsos, también mejora el estrés, la concentración y la memoria, y les ayuda además a entender cómo funcionan algunas cosas.

Según Stuart Brown, director del Instituto Nacional del Juego de Estados, esta actividad es importante no sólo en la infancia sino durante toda la vida.

De acuerdo con Brown, en su libro “Play: How It Shapes the Brain, Opens the Imagination, and Invigorates the Soul” (El Juego: cómo moldea el cerebro, abre la imaginación y vigoriza el alma), lo que tienen “en común ganadores de premios Nobel, empresarios innovadores, artistas e intérpretes, niños equilibrados, parejas y familias felices, es que juegan con entusiasmo toda su vida”.

Según expertos, las personas que hacen del juego parte de sus vidas, están menos propensas a sufrir enfermedades relacionadas con el estrés y las adicciones.

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Taller Intensivo: Liberar Cuello, Hombros y Espalda alta

~ Feldenkrais®Barcelona ~Esther Niego

Foto: © International Feldenkrais® Federation Archive, Robert Golden

Movimientos para mejorar y aumentar la movilidad en cuello, cabeza, hombros y espalda alta.

Muchas de nuestras actividades cotidianas como sentarnos delante del ordenador, hablar por teléfono, coger objetos pesados e incluso conducir, pueden producir tensión en los músculos del cuello y de los hombros y como consecuencia provocar tensión y malestar en la mandíbula. La tensión en la mandíbula es a menudo una señal de tensión y uso limitado de algunas zonas de nuestro cuerpo.

En este taller exploraremos los factores desencadenantes que producen tensión en la mandíbula, el cuello, los hombros y espalda alta. Realizarás secuencias de movimientos, diseñadas por Moshe Feldenkrais, en las que a partir de la exploración y la vivencia de tu propio cuerpo en movimiento, descubrirás las mejores opciones para que hombros y cuello no se sobrecarguen y sean usados sin esfuerzo obteniendo una sensación de…

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El profesor bueno, explica; el profesor muy bueno, demuestra; el profesor excelente, inspira

Jin Akiyama: El profesor excelente fomenta la curiosidad de los alumnos, hace que sean ellos los que quieran saber, los que se interesen por aprender. Con el profesor excelente los alumnos se sorprenden.

¿Y tenemos suficientes profesores de este tipo?

Necesitamos más de los que hay, claro. En cambio, no necesitamos profesores que se limiten a explicar algo mientras esperan que los alumnos se apliquen mucho porque sí. Esto es más cómodo para el profesor, pero no es lo que suele ocurrir en una clase.

¿Y usted tuvo un profesor excelente?

Tuve esa suerte, sí. Un día, cuando era niño, el profesor nos llevó al bosque y nos hizo escuchar el sonido de las cigarras. Nos contó que estos insectos tienen un ciclo vital de once, trece o diecisiete años. Y que esos son números primos. Allí aprendimos qué eran estos números. Eso me sorprendió muchísimo, y empecé a interesarme por las matemáticas. ¿Cómo puede ser que un ser vivo se rija por los números primos? La naturaleza es un gran recurso para enseñar matemáticas.

Pues en la mayoría de clases se enseña escribiendo fórmulas en una pizarra.Akiyama

Esto es fatal, una enseñanza para robots. Limitarse a soltar la lección y mandar ejercicios no es una buena manera de educar.

¿Por qué dice usted que hay que cambiar la manera de enseñar matemáticas?

Porque los niños han cambiado. Cuando yo era pequeño no teníamos tantos juguetes estupendos como los de ahora. Nos entreteníamos con cosas más sencillas, la naturaleza era nuestra ludoteca. Y como todo era más sencillo, resultaba más fácil captar nuestra atención en la escuela. Pero ahora los niños están rodeados de estímulos, de juguetes y herramientas digitales fascinantes, así que la escuela también tiene que cambiar. La forma de enseñar ha de transformarse para que estos niños tan estimulados desde fuera se interesen por aprender. De lo contrario, aborrecerán la matemáticas, o cualquier otra disciplina. Tenemos que dejar que los alumnos participen, que vean, que experimenten.

Las matemáticas son amadas y odiadas a partes iguales. Algunas personas dicen ser negadas para los números.
Cualquier persona puede aprender matemáticas y comprenderlas, no sólo las de nivel elemental, sino también las avanzadas. Lo que se necesita es un buen profesor y capacidad de trabajo. Porque, sí, para aprender matemáticas también hay que picar piedra.

¿Los números no son para los vagos?
Las matemáticas requieren dedicación, pensar de forma profunda. Las personas que no están dispuestas a ello no podrán avanzar.

¿Qué característica comparten los grandes matemáticos?

La capacidad de focalizar su mente en una tarea concreta y de concentrarse.

¿Por qué empezó a usar la magia para explicar matemáticas?

Porque en mi país, Japón, el nivel de matemáticas empezó a bajar. Vivimos en una isla pequeña y muy poblada, con pocos recursos naturales, y lo único que nos puede hacer avanzar es el conocimiento, la economía de alto valor añadido. Por eso decidí divulgar las matemáticas, explicarlas de forma ilusionante; para que el nivel de matemáticas de la población de mi país mejore.

Pero Japón, los países asiáticos en general, salen muy bien en el informe Pisa. Según esta macro evaluación su nivel de matemáticas es excelente.

No me creo mucho los resultados de los países asiáticos en el informe Pisa. Obtienen buenos resultados porque hay una fuerte presión sobre los estudiantes, mucha disciplna inculcada desde las familias y las escuelas, pero poca pasión por aprender. Esto a la larga no puede ser bueno. En general, la forma de enseñar las matemáticas en Asia es muy antigua y mecánica, no fomenta la creatividad, que es algo fundamental para ir hacia delante. Los países europeos lo hacen mejor en este sentido, estimulan más la curiosidad.

En Catalunya, los estudiantes tienen muchos problemas con la geometría, es la parte de las matemáticas en la que obtienen peores resultados.
Qué raro. La geometría suele ser más fácil para los niños, porque podemos ver y tocar las figuras, no es tan abstracta como otras áreas de las matemáticas. Habría que estudiar por qué les cuesta tanto.

Aquí, Ensenyament ha aumentado a 4 horas semanales las horas de matemáticas en escuelas e institutos. ¿Es suficiente?
Considero que sí. Las matemáticas necesitan tiempo, ser enseñadas con calma, y con este tiempo ya debería bastar. Más que el tiempo, deberíamos preocuparnos de la forma de enseñar, hay que sacar las matemáticas de la clase, conectarlas con la naturaleza, con el mundo que nos rodea. Las matemáticas están en todos lados.

Fuente: La Vanguardia

El mago de las matemáticas