Taller Intensivo: Liberar Espalda, Hombros y Pelvis

Especial Invierno: 3 Talleres en 1

Recuperar la flexibilidad en la columna, relajar los hombros y re-descubrir el poder de la pelvis.

El movimiento como hilo conductor, para desarrollar la conciencia corporal, aliviar el dolor relacionado con la postura en espalda, hombros y pelvis, liberar la tensión crónica y recuperar la capacidad natural de movernos con facilidad y placer.

1.Liberar la Espalda y descubrir su flexibilidad y movilidad liberando las tensiones.

2.Liberar Cuello y Hombros con movimientos para mejorar y aumentar la movilidad en cuello, cabeza, hombros y espalda alta.

3.Descubrir el Poder de la Pelvis y sentir una pelvis equilibrada para liberar las caderas y la espalda.

Más información: Feldenkrais Barcelona

Anuncios

Cinco maneras de mejorar su capacidad intelectual

Es posible mejorar radicalmente la agilidad mental. Norman Doige, psiquiatra y autor de The Brain’s Way of Healing (La vía de curación del cerebro), sugiere cinco estrategias para agudizar su mente.

Antes se pensaba que el cerebro estaba cableado y que, a diferencia de otros órganos, una vez dañado o enfermo, no podría repararse a sí mismo o restaurar las funciones perdidas. Ahora sabemos que, de hecho, el cerebro es neuroplástico – que la actividad y la experiencia mental se pueden utilizar para cambiar la estructura de las conexiones dentro de él. Estos nuevos principios se están utilizando para mejorar radicalmente, e incluso a veces curan, algunos problemas cerebrales que antes parecían irreversibles – y algunos de ellos también se pueden utilizar en la vida diaria para mejorar la salud y el rendimiento de nuestro cerebro. He aquí las cinco estrategias para probar:

Caminar 3 kilómetros al día. El ejercicio regular, como caminar, se ha demostrado que es un factor clave para reducir el riesgo de demencia en un 60%. Una razón puede ser que cuando los animales salen a muy largos caminatas, por lo general es a buscar un nuevo territorio inexplorado en el que vivir – porque huyen de un depredador, o porque en el que viven los alimentos se han agotado. El cerebro, adelantándose al hecho de que el animal tendrá que aprender mucho sobre este nuevo territorio, libera factores de crecimiento, que actúan como fertilizante promotor del crecimiento en el cerebro, lo que le permite construir conexiones entre las células más fácilmente a medida que aprende. Una caminata estable tiene el mismo efecto sobre nosotros, poniendo nuestro cerebro en un estado más neuroplástico. No es necesario hacer ejercicio violento: la distancia necesaria para contribuir a un menor riesgo de demencia es caminar tres kilómetros o andar 16 kilómetros en bicicleta, cinco días a la semana.

Aprender un nuevo baile (o idioma o un instrumento musical) A medida que envejecemos, y en especial al entrar en la edad madura, ya no estamos poniendo carga a nuestro cerebro tanto como lo hicimos cuando estábamos en la escuela. La mayor parte de la edad mediana la pasamos re-usando habilidades ya dominadas, tales como leer el periódico y la repetición de tareas familiares en el trabajo. Para mantener un cerebro que envejece se requiere ejercicio novedoso y demandante: hacer algo tan difícil como aprender un nuevo idioma o un nuevo baile, o tocar un nuevo instrumento musical. Estas actividades involucran una parte del cerebro llamada el núcleo basal (nucleus basalis), que es responsable de ayudarnos a prestar atención y consolidar nuevas conexiones en el cerebro cuando aprendemos algo. Lo ideal sería la práctica diaria durante una hora, con concentración de alta calidad enfocada en todo.

Haga ejercicios cerebrales serios A medida que envejecemos, nuestros cerebros se vuelven más “ruidosos”. No son tan buenos para registrar nueva información con señales claras y fuertes, y se hace más difícil retener la información que se registró de una forma turbia. Los ejercicios cerebrales serios, como los que surgieron de la obra del pionero de la neuroplasticidad Michael Merzenich, están diseñados para capacitar áreas específicas del cerebro para procesar sonidos e imágenes. Un estudio de National Institutes of Health mostró que sus efectos duraron 10 años, y que los participantes mejoraron no sólo en los ejercicios, sino en el uso de sus cerebros en la vida. Estos ejercicios son muy diferentes de la mayoría de los juegos de cerebro de computadora o los de los periódicos; son muy difíciles y requieren una intensa concentración. Un ejemplo es el de escuchar combinaciones consonante-vocal que se confunden fácilmente, reproducidas a una velocidad cada vez más rápida. Ayuda a afinar los procesadores auditivos del cerebro, para grabar señales más nítidas, más claras de esos sonidos – así que cuando usted oiga un nombre en una fiesta, éste se registra de manera fuerte, y es fácil de recuperar de la memoria. Los ejercicios para el cerebro utilizadas en el estudio de National Institutes of Health, ahora se llaman “HQ Brain”.

Preste mucha atención a su voz Usted puede haber notado que algunas veces puede quedarse hasta sólo escuchar el sonido de alguien dando una conferencia, mientras otra persona que podría ser un profesor muy serio, pero con una voz que drena su energía y le pone a dormir. Lo que diferencia a las voces que nos cargan de aquellas que nos “descargan”, es la frecuencia vocal y la habilidad de la persona que habla de oír las diferencias sutiles en su propia voz. La persona que tiene una voz rica, la tiene porque su capacidad de escuchar es superior, no por sus cuerdas vocales. Si usted escucha cuidadosamente lo que está diciendo mientras habla – el sonido, no sólo el contenido – usted lo refinará, y dará energía a una voz que carga, en contraposición a una voz que drena sus energías y la de los demás.

Descanse tanto como le pida su cuerpo Un estudio reciente de la Universidad estadounidense de Rochester (University of Rochester) mostró que durante el sueño, las células del cerebro llamadas células gliales abren canales especiales que permiten eliminar los productos de desecho y las toxinas que se acumulan en el cerebro, incluyendo las mismas proteínas que se acumulan en la demencia. Además de esto, mientras dormimos, las conexiones recién formadas – entre las neuronas que son creadas por el aprendizaje del día anterior – se consolidan y se hacen más duraderas. Los occidentales modernos han ido perdiendo el sueño progresivamente debido a inventos que nos alejan de nuestra verdadera naturaleza. La bombilla eléctrica y, por supuesto, el internet 24/7, significa que estamos a menudo tan alerta que no estamos escuchando las señales de nuestro cuerpo cuando es hora de dormir. En el siglo 19, el adulto promedio occidental pensó que era normal tener alrededor de nueve horas de sueño. En América del Norte, es ahora más hacia las siete horas, y en disminución. Las recomendaciones varían, pero algunos investigadores dicen que 8,5 horas es un mejor promedio al que debemos apuntar.

Traducción al Español del artículo publicado por Norman Doidge el 15 de Febrero 2015 en: http://www.theguardian.com/lifeandstyle/2015/feb/15/five-ways-to-improve-your-brainpower-norman-doidge

Fuente: Henry J Leal

El cuerpo es la caja negra que registra todo

Mario Salvador es psicólogo especializado en el trauma, esa mochila que sobrecarga una vida. Liberándose de ella, dice, surge el verdadero ‘yo’.

De niño, este psicólogo y psicoterapeuta gallego quiso ser arqueólogo, porque uno de sus profesores les llevaba, a los alumnos, a descubrir tesoros por el campo, a tocar la historia con las manos. Hoy, Mario Salvador (Lugo, 1959), se podría decir que ha fusionado la arqueología con la psicología. Estudia el arte de la psicoterapia como camino para hallar el tesoro más bien guardado de las personas: su verdadero yo. Para ello necesita levantar pesadas piedras, traumas que las vivencias van registrando en la mente y, siempre también -asegura-, en el cuerpo.

-¿Al cuerpo no se le pasa nada por alto? El cuerpo es como una caja negra en la que todo queda registrado. En la vida, cada uno vamos construyendo nuestras ideas del yo, en base a las experiencias que vivimos, algunas más o menos traumáticas. Acceder a los momentos en los que se escribió el mapa de esos diferentes yopermite reescribir lo que somos. Las ideas del yo son mutables, y accediendo a la caja negra, podemos llegar a la dimensión esencial de uno mismo.

-Por eso, a su libro sobre el yo y los traumas que lo cubren, lo ha titulado ‘Más allá del yo’ (ed. Elefthería). ¿A quién va dirigido? Está llegando al público en general, aunque en principio, lo hice pensando en los profesionales de la psicología y la psicoterapia. Porque la psicología, hasta ahora, ha estado muy basada en la evidencia, solo lo que la ciencia ha podido demostrar se aplica. Pero la ciencia es una lente muy pequeña, no solo funciona lo que ella explica. Cada cosa tiene un significado único para cada uno, porque somos muy complejos, y ser comprendido es un proceso de relación.

-¿Cómo sabes que te comprenden? Porque la respuesta que te da el otro está en sintonía, encaja. Si tú estás enfadado y yo te tomo en serio, eso encaja. Si tu estás asustado, y yo te ofrezco protección, encaja. Si estás triste y empiezo a explicar chistes, no encaja. Yo resueno con tu experiencia, sea de trauma o de placer.

-¿Cómo atrapa el cuerpo al trauma? En realidad, no son los acontecimientos lo que nos traumatiza, el trauma es algo muy físico, muy corporal. Depende de cómo nuestro cuerpo responde, de una manera refleja, a algo que nos amenaza. No manda nuestro cerebro pensante, sino el cerebro subcortical, sin pensamiento ni lenguaje. Ante una amenaza, podemos luchar, huir o, si no se puede escapar, un temor inenarrable queda congelado, nos paraliza y produce una desregulación orgánica y hormonal. Aún se conoce poco cómo el trauma afecta a nuestra biología. Muchas enfermedades autoinmunes tienen su origen en traumas como un desprecio. El cuerpo recuerda toda historia vivida.

-¿Y cómo se lee el cuerpo? Escuchándolo, fijándonos en nuestras sensaciones físicas y reacciones, gestos y microexpresiones. La práctica del mindfulness nos ayuda mucho en la terapia, hablar es solo la puerta de entrada, la profunda relación consigo mismo llega escuchando el propio cuerpo, y el mindfulness permite hacerlo observando con amor y aceptación de las propias experiencias y emociones, sin intervenir racionalmente.

-Es como hacerse amigo de uno mismo. Sí, una buena terapia es la que logra reinstaurar la autocapacidad de cura, con libertad, con capacidad de elección desde la conciencia. Cuerpo y cerebro tienen una capacidad innata para curarse. Pero para curar el trauma, hay que querer mirarlo.

-¿Cuál es el trauma que más acusan sociedades como la nuestra? El peor y más común es el trauma del déficit en las vinculaciones personales, los traumas más dañinos tienen que ver con la falta de seguridad, apoyo y cuidado en las relaciones, y el trauma de nuestra cultura es calmar en el consumo la necesidad de lo que de las personas no recibimos.

Fuente: El Periodico

*Si quieres acceder a tu “caja negra”, inscríbete en el próximo Taller Mindfulness a través del Movimiento en Feldenkrais Barcelona.